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7 Semanas
en pos de la gloria

7 Semanas en pos de la gloriaEs un proceso de restauración Bíblico y Cristo-céntrico, que además es Evangelizador. Tiene su fundamento en la Palabra de Dios y una parte práctica que cada uno desarrolla en forma de diario a lo largo de siete semanas. Está basado en el modelo de vida de Jesús y el poder salvador de la resurrección, el cual va a ser revelado por el Espíritu Santo. Es necesario que el Espíritu nos enseñe y nos recuerde todo lo que Jesús nos ha dicho.

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TIEMPO DE ARIDEZ

por Elisa Pacheco

Para quién es este mensaje

Este artículo está dirigido a todos los que aún siendo hijos de Dios han caído en depresión, frustración, desesperanza, agotamiento, y en cansancio; sobre todo cuando se esperan promesas y cambios de parte de Dios.

Tiempo de aridezLA PROMESA QUE SE TARDA

Cuando los tiempos que vivimos parecen eternos, porque esperamos cambios y nada pasa, bien sea que esperemos el cumplimiento de una gran promesa, o enfrentemos situaciones dolorosas y difíciles, es precisamente en estos tiempos, cuando más dudas y preguntas se presentarán en forma reiterada y angustiante a nuestra mente. Recuerde, este es el tiempo en que debemos someternos plenamente a la voluntad de Dios y a lo que Él quiere hacer en nuestra vida.

Pablo declara en Efesios 3:20, que es por medio del poder de Dios obrando en nosotros que El puede hacer cosas profundas y abundantes… “Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”. “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados…Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”. Mateo 5:6,8

RECUENTO HISTÓRICO

Primero voy a plantear un poco de historia para después pasar a la siguiente prosa de este artículo.

A la salida de Jerusalén hay un lugar conocido como la “Gruta de Jeremías”, se dice que aquí el profeta Jeremías lloró amargamente y escribió “Cantos de Lágrimas” este canto de tristeza profunda fue uno de los más dolorosos acontecimientos del Antiguo Testamento. Esto está íntimamente ligado al alma de Israel, son cinco poemas que expresan el papel del pecado en la destrucción de Jerusalén, y que también contienen una confesión sincera. En la Vulgata Latina se llama Lamentaciones, y de aquí se toma el nombre para el español. Se dice también que éste lugar es también conocido como Gólgota, que significa: Lugar de la Calavera, el sitio de la crucifixión de Jesús (Mateo 27:33). Es por esto que podemos pensar que el sufriente Jeremías lloró su amargura donde siglos después Jesús murió en el mayor de los sufrimientos. Y es a través de la muerte de Jesús que tenemos la solución definitiva a todos los problemas del pecado humano, ya que los que confiamos en Cristo tenemos salvación, además de un legado para una relación de vida con Jesús.

DÓNDE HALLAR ESPERANZA

En medio de las expresiones de dolor, también encontramos expresiones de esperanza en el Señor: “…las misericordias del Señor jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad! El Señor es mi porción, dice mi alma, por eso en Él espero. Bueno es el Señor para los que en Él esperan, para el alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor”. Lamentaciones 3:22-26

A pesar del dolor expresado, debemos reconocer que si lo traemos a la luz y lo exponemos, vamos a recibir las promesas que hay para todos los que buscan y se refugian en el Señor pues sus misericordias son nuevas cada mañana. Por esto, cuando estemos en aridez, igual que ocurrió al profeta Jeremías, debemos expresar el dolor y aprender a esperar en el Señor los grandes y determinantes cambios prometidos, y recordar también que la Palabra nos dice que tenemos que buscarle en silencio:

“Porque el Señor no desecha para siempre; antes si aflige, también se compadece, según la multitud de sus misericordias; porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres”. (Lamentaciones 3:31-33).

QUÉ HACER EN LA ESPERA

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo”. (1 Pedro 5:8-9).

Este versículo nos exhorta a permanecer alertas y cuidarnos de todo el entorno y en todo tiempo; que debemos estar firmes en la fe, porque a nuestro lado anda alguien, que no es nuestro amigo, pendiente del momento oportuno para abordarnos. Nos afirma que además, no es a nosotros solamente a los que nos advierte, o que algo nos puede suceder, sino que estos padecimientos, se cumplen en todo el mundo a todos nuestros hermanos, y que no son factor de celebración sino todo lo contrario; de padecimientos. Nos advierte que vendrán tiempos de crisis, que se van a ir cumpliendo también en nuestros hermanos, y a los que debemos resistir muy firmes en la fe.

Sabemos en quién confiamos cuando hemos tomado la decisión de poner nuestras vidas y voluntad bajo el cuidado de Dios. Hemos escogido creer en Dios todopoderoso, El que nos ama, y es digno de nuestra confianza. Además podemos confiar en Su poder para traernos sanidad y plenitud de vida, Él es nuestro Padre que es fiel; y hoy en día, y por siempre Dios Padre está buscando levantar a sus hijos de cualquier tipo de crisis.

POR QUÉ TIEMPO DE ARIDEZ

Lo he llamado tiempo de aridez, donde algunos a través de la oración regaremos con la palabra la espera, la desesperanza, o tal vez hasta el quebrantamiento, otros desearán separarse de Dios, y otros se entregarán a la desidia, algunos se apartarán y así dejarán el llamado durante el tiempo de aridez. Debemos orar constantemente por la resurrección de estos hijos de Dios muchas veces ya moribundos, y por los que inclusive ya se han apartado o se han alejado. Y si este es tu caso, no dejes de orar y poner tu confianza en Dios.

Si usted está pasando por un tiempo difícil, le invito que riegue con la Palabra la espera, no se separe de Dios, crea que Él es galardonador de los que le buscan, manténgase firme y sin fluctuar, porque Dios es fiel,… “porque todas las promesas de Dios son en Él Sí y en Él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios”. (2 Corintios 1:20).