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7 Semanas
en pos de la gloria

7 Semanas en pos de la gloriaEs un proceso de restauración Bíblico y Cristo-céntrico, que además es Evangelizador. Tiene su fundamento en la Palabra de Dios y una parte práctica que cada uno desarrolla en forma de diario a lo largo de siete semanas. Está basado en el modelo de vida de Jesús y el poder salvador de la resurrección, el cual va a ser revelado por el Espíritu Santo. Es necesario que el Espíritu nos enseñe y nos recuerde todo lo que Jesús nos ha dicho.

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RÍO DESBORDADO

Dr. Larry Pacheco

Río desbordadoHay algunos hechos en la actualidad, muy graves, que pasan desapercibidos para la gran mayoría y por lo general no caemos en cuenta de ellos. En este sentido tenemos infidelidad, fraudes, faltas a la integridad y a la ética, uso desmedido del poder circunstancial, el uso deshonesto de la influencia que tiene el poder, y muchos más en los que podríamos abundar. Este tipo de faltas ha pasado de ser una corriente de mediano caudal, aceptada por el argumento espurio de que es algo inherente a la condición humana, hasta constituirse en un río caudaloso, en un raudal que luce indetenible ante la mirada impasible y la actitud condescendiente de toda la sociedad.

Lamentablemente hay quienes arguyen que factores diversos generan, facilitan y desencadenan esta situación pero siempre habrá que verlos como algo que tal vez pueda explicarlos, pero nunca justificarlos. Es como si la moral y la justicia fueran cuestión de geografía o de cronología. Lo que en un país es aceptable en otro está muy mal, y lo que antes fue una falta terrible, hoy se acepta con pasmosa indiferencia. Los medios de comunicación traen a diario informaciones donde se aprecia que esta corriente crece cada vez más.

Ejemplos famosos

Cuando se hace la reseña de que un presidente, un ministro del gabinete, un gobernador, un alcalde, un deportista famoso, un artista amado y admirado por sus seguidores, un profesional destacado, un dirigente de la comunidad, un empresario audaz y destacado, un banquero, y hasta un ministro del Evangelio se han visto involucrados en cualesquiera de las situaciones mencionadas, hay al principio una conmoción moral en la colectividad, que luego se atenúa y al final se desvanece con el pasar del tiempo a pesar de que surja más información sobre el caso. Por lo general, la secuencia de información que sigue a acontecimientos de esta naturaleza condiciona al universo que la sigue, lo hace tomar partido y surgen los atenuantes, los agravantes y hasta los elementos de justificación y admiración ante aquel que al principio fue juzgado y señalado.

En situaciones como las planteadas arriba ocurre un fenómeno curioso y es que con el correr del tiempo la amplitud y la tolerancia dan como resultado que lo que al principio se tuvo como una norma inquebrantable, empieza a ser simplemente una referencia de algo que sería ideal o deseable, tal vez algo anecdótico que ya no es importante ni tampoco nos parece que sea tan necesario, si a fin de cuentas el mundo sigue su marcha. Tal es el relajamiento que se va produciendo en la sociedad frente a hechos de esta naturaleza, que condicionan la respuesta de la sociedad.

Permisividad

Un elemento que ha venido haciendo que esta corriente de opinión, que al principio era como un riachuelo, haya pasado a ser un río caudaloso, creciente e incontrolable es la permisividad de la sociedad. Esta permisividad se ha hecho posible y ha crecido porque hemos pasado de ser una sociedad regida por leyes y principios a ser una sociedad normativa, variable, que se precia de ser dinámica para justificar que la norma que la rige será lo que indique la mayoría, y no lo que es correcto, de manera que esa mayoría marca los parámetros en los que esa sociedad se debe mover.

Cada vez más, lo que antes era una excepción y una expresión minoritaria, por el clamor de ese grupo minoritario o por la hipertrofia del principio al respeto a la minoría por parte de esa mayoría manipulada y engañada, han hecho que lo excepcional y minoritario sea consagrado y protegido. Así, sin darnos cuenta, la tolerancia y apacibilidad ante la transgresión de principios se ha ido fortaleciendo y ha ido tomando mayor espacio en la matriz de opinión de la sociedad.

Los medios, por lo general, presentan lo que es noticia porque es sensacional o atractivo, pero es a la sociedad a quien corresponde aceptarla o rechazarla.

Una solución bíblica

Nos planteamos entonces las siguientes interrogantes ¿Cómo debemos asumir la realidad que presentan los medios? y ¿Cómo debemos enfrentar estos hechos que el mundo da como válidos y aceptables? Si los presentan tan solo como una noticia sensacional y no hay un elemento moralizante en su enfoque, es importante tener en cuenta que no podremos esperar directrices que vayan a surgir de esa misma fuente, porque también es parte de la pauta universal de tolerancia. La actitud y la dirección correctas, que son las que deben definir nuestra actitud, están delineadas en la Palabra, cuando Dios nos advierte que aunque algo luzca bien no es tal cosa “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero al final, es camino de muerte.” (Proverbios 14:12). De la misma manera nos exhorta: “Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.” (Romanos 12:2).

Debemos tener mucho cuidado con la tentación a aceptar los dichos del mundo como aquel proclamado en el Siglo XII, y que aún resuena aún entre muchos, de que “la voz del pueblo es la voz de Dios” y hacer de esta manera una piadosa aplicación de que “en la abundancia de consejeros está la victoria” (Proverbios 24:6), al tomar como verdadera la opinión de la mayoría. Ésta nunca podrá ser considerada como correcta, pues es la opinión de hombres falibles, aún cuando sean mayoría y que no representaría más que la equivocación multiplicada si no está alineada con los principios establecidos en la Biblia.